Protocolo Intestino

Test de aliento para SIBO: cómo es, cómo prepararte y cómo leer el resultado

Por el equipo de Protocolos · Revisado por profesionales matriculados · 2026-08-16 · 3 min de lectura

Test de aliento para SIBO: cómo es, cómo prepararte y cómo leer el resultado

Si tu gastroenterólogo sospecha SIBO (sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado), lo más probable es que te pida un test de aire espirado — el famoso test de aliento. Es simple, no invasivo… y tremendamente fácil de arruinar si nadie te explica la preparación. Esta guía te deja lista.

Cómo funciona (la lógica en 30 segundos)

Tus células no producen hidrógeno ni metano. Las bacterias intestinales, sí — cuando fermentan carbohidratos. El test aprovecha eso: tomás una solución de un azúcar (lactulosa o glucosa), y si hay bacterias de más en tu intestino delgado, la fermentan temprano y los gases pasan a la sangre y salen por tus pulmones. Soplás en tubos cada 15-20 minutos durante 2-3 horas, y la curva de gases cuenta la historia:

La preparación: donde se define todo

Un test mal preparado da resultados inválidos — y decisiones médicas equivocadas. Aunque cada laboratorio da sus instrucciones (seguí LAS DE ELLOS), el esquema típico:

CuándoQué hacer
4 semanas antesSin antibióticos (idealmente) — avisale a tu médico si tomaste
1 semana antesSuspender laxantes y procinéticos según indicación médica
24-48 hs antesDieta restringida: típicamente arroz blanco, carne/pollo/pescado, huevos, caldo claro — sin fibra, legumbres, lácteos ni verduras fermentables
12 hs antesAyuno total (agua sí)
El díaSin fumar, sin chicle, sin ejercicio intenso antes/durante; higiene bucal según indicación

Los errores que invalidan el test: la cena de fideos o lentejas la noche anterior, el chicle "inocente" en la sala de espera, el mate del desayuno. Si algo se te escapó, avisá antes de empezar — reprogramar es mejor que un resultado falso.

Cómo leer el informe (sin reemplazar a tu médico)

El informe muestra las curvas de hidrógeno y metano en el tiempo. Los criterios habituales miran el aumento sobre el valor basal dentro de los primeros 90 minutos (para hidrógeno) y los niveles absolutos de metano. La interpretación fina — con tus síntomas, tu historia y el tipo de azúcar usado — es de tu gastroenterólogo: el mismo trazado puede significar cosas distintas en contextos distintos.

Salió positivo: ¿y ahora?

  1. Tratamiento médico del sobrecrecimiento (habitualmente antibióticos específicos según el gas predominante) — lo define tu médico.
  2. El plan que evita la recaída — la parte que la receta no cubre: espaciar comidas para activar el barrido intestinal (complejo motor migratorio), manejar FODMAP por fases mientras hay síntomas, comer despacio, y tratar la causa de fondo (motilidad, estrés crónico, hipotiroidismo). Sin esta parte, el SIBO que vuelve es la norma, no la excepción.

Preguntas frecuentes

¿El test duele o tiene riesgos?

No — es soplar en tubos durante unas horas. Lo peor que te puede pasar es hincharte un poco si sos muy sensible al azúcar del test, y aburrirte: llevate un libro.

¿Lactulosa o glucosa: cuál es mejor?

Cada una tiene ventajas y limitaciones (la glucosa se absorbe temprano, la lactulosa recorre más intestino pero con más falsos positivos). Lo elige el médico/laboratorio — no es una decisión tuya.

¿Un test negativo descarta todo?

Descarta con razonable confianza el SIBO clásico, pero no explica tus síntomas por sí solo: intestino irritable, intolerancias y el eje intestino-cerebro siguen sobre la mesa. El negativo también orienta — le dice a tu médico dónde NO buscar.

Este contenido es educativo y está revisado por profesionales matriculados. No reemplaza el diagnóstico ni el tratamiento de tu médico/a. Ante cualquier duda, consultá con un profesional de la salud.
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